
La República Bolivariana de Venezuela reiteró su solicitud al Consejo de Seguridad de atender con urgencia el caso del terrorista internacional Luis Posada Carriles, cuya extradición ha demandando reiteradamente el gobierno venezolano a las autoridades de Estados Unidos desde el año 2005, para que responda por los crímenes de 73 personas que perdieron la vida en la voladura de un avión de Cubana de Aviación en 1976, en las costas de Barbados. "Este órgano ha conocido detalles abundantes sobre este caso, que ha sido presentado por mi país y la hermana República de Cuba", subrayó el representante Permanente de Venezuela ante las Naciones Unidas, embajador Jorge Valero, quien recordó que esta atroz matanza de inocentes ciudadanos, en su mayoría jóvenes deportistas, sigue siendo un tema que el Consejo de Seguridad de Nación es Unidas está obligado a ventilar. Dijo que, sobre este hecho, considerado como uno de los peores actos de terrorismo en la historia de la aviación, reposa abundante información en los archivos clasificados del Departamento de Estado de los Estados Unidos y que la desclasificación de algunos documentos oficiales que circulan en publicaciones diversas del mundo, revelan la autoría de Luis Posada Carriles de esa flagrante acción terrorista. Rememoró que después de fugarse de una cárcel en Venezuela, Luis Posada Carriles vivió libremente en Miami y, aunque no era un ciudadano de Estados Unidos y las autoridades de este país lo sabían, no lo detuvieron. En 2005, recordó el Embajador, Venezuela presentó el formal pedido de extradición de este individuo al gobierno de los Estados Unidos basada en tres instrumentos específicos: el Tratado de Extradición entre los Estados Unidos y Venezuela, el Convenio para la Represión de Actos Ilícitos contra la Seguridad de la Aviación Civil, y el Convenio Internacional para la Represión de los Atentados Terroristas cometidos con bombas. Sólo después de los alardes del terrorista en rueda de prensa en Miami, en 2005, el gobierno de los Estados Unidos no tuvo más remedio que detenerlo, y dos años después lo acusó por de fraude de inmigración, pero no de asesinato y terrorismo, precisó el diplomático. Señaló que "una serie de dilaciones y entrabados jurídicos mezclados con bostezos, vienen escondiendo la posibilidad de juzgar a este temible terrorista", circunstancia que, en criterio del Representante de Venezuela, empañan el compromiso del Gobierno de los Estados Unidos y su promesa de luchar contra el terrorismo. Advirtió que casos como el de Posada Carriles debilitan la aplicación de las líneas de acción del Comité contra el Terrorismo de las Naciones Unidas, cuya eficacia puede verse comprometida cuando potencias imperiales imponen privilegios y se exoneran de su aplicación. Valero aprovechó su intervención ante el Consejo de Seguridad, este martes 11 de mayo, para sumar el clamor de Venezuela por la libertad de los cinco héroes antiterroristas cubanos, presos en cárceles de Estados Unidos desde hace once años.
Nueva York 11/05/2010
