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Misión
Permanente de la República Bolivariana
de Venezuela ante las Naciones Unidas
Intervención
del Embajador Jorge Valero
Representante Permanente ante las Naciones Unidas
Debate
Abierto en el Consejo de Seguridad: “Protección de
civiles
en los conflictos armados”
Nueva
York, 7 de julio de 2010
Señora Presidenta,
Quiero felicitarla por ejercer la presidencia del
Consejo de Seguridad y desearle el mayor de los
éxitos en su desempeño.
El debate sobre la “Protección de civiles en los
conflictos armados”, sigue despertando preocupación
y controversia.
La República Bolivariana de Venezuela considera que
en la protección de civiles existe o debe existir la
preeminencia del Estado y él tiene la
responsabilidad primordial de evitar, que en medio
de los conflictos armados, se produzcan violaciones
de derechos humanos o derechos humanitarios, que
deben ser respetados bajo cualquier circunstancia.
Sra.
Presidenta,
Quiero referirme a la protección de civiles en los
conflictos armados, en el marco de las Operaciones
de Mantenimiento de la Paz y sus mandatos. El
consentimiento de las partes, la imparcialidad y la
no utilización de la fuerza son principios rectores
de dichas operaciones que deben preservarse.
Hemos expresado en otras ocasiones en que la
estrategia para proteger a los pueblos debería ser
el ataque sistemático a las causas que generan el
conflicto, como la discriminación, la pobreza, la
injusticia, y la ausencia de canales expeditos para
el procesamiento pacífico de controversias. En este
sentido, tiene mucho que ver en la prevención del
conflicto, el funcionamiento de un sistema político
fundado en la justicia social, el diálogo y la
convivencia.
El Estado, o las partes en conflicto, según el
Cuarto Convenio de Ginebra, tienen la
responsabilidad primordial en la protección de los
civiles. La responsabilidad de las OMP está
circunscrita a determinadas y limitadas ocasiones,
para proteger la integridad física de los civiles,
cuando exista un real peligro de pérdida de vidas.
Siempre en el contexto de despliegue de una Misión,
cuando se requiera facilitar la ayuda humanitaria.
Sin embargo, las intervenciones internacionales, a
la luz de las experiencias, son cada vez más
preocupantes.
Sra. Presidenta,
Siguen existiendo discrepancias sobre la forma, el
momento y la conveniencia de realizar intervenciones
militares, así como quién debe autorizarlas.
Sra. Presidenta,
Grandes poderes mundiales han intentado esconder
detrás de conceptos aparentemente guiados por fines
nobles, acciones políticas o militares
intervencionistas que menoscaban la soberanía. Es
por esto que la tesis de la “responsabilidad de
proteger” no ha conseguido el consenso necesario
para que se convierta en un instrumento de
protección de los civiles en los conflictos armados.
En algunos casos se acusa a Estados como violadores
de los derechos humanos, y se pasa por alto que
ello ocurre cuando se dan procesos de
desestabilización, desatados por poderes mundiales
que propician golpes de Estado, desintegración
territorial, crisis sociales y económicas. Se oculta
que el conflicto interno ha sido generado o
estimulado desde fuera. Por tanto, a quienes hay
que denunciar e, incluso, castigar es a los que
producen estas crisis. No pocas veces - y la
historia muestra abundante ejemplos - una
intervención internacional termina apoyando a
quienes quebrantan y violan los derechos humanos.
Así, las intervenciones extranjeras socavan la
soberanía de los Estados.
Otras veces se desestiman situaciones de conflicto
en los cuales no conviene a los intereses
transnacionales que se brinde solidaridad
internacional, pues el Estado que viola los derechos
humanos, actúa como entidad interpuesta de dichos
intereses.
Algunas potencias manejan una retórica del
humanitarismo y los derechos humanos, pero socavan y
pervierten la verdadera naturaleza de estos derechos.
El caso de Irak es emblemático a este respecto.
Sra. Presidenta,
Hemos visto desfilar a lo largo de las últimas
décadas diversos conceptos y categorías que apuntan
hacia la dominación neocolonial. Entendemos las
razones de muchos países del Sur, que tienden a
identificarse con el concepto, por ejemplo, de
Responsabilidad de Proteger. Entendemos sus
preocupaciones ya que la solidaridad internacional
es imprescindible. Pero una cosa es la solidaridad
internacional y otra la intervención con fines de
dominación. Debemos hacer un frente común para la
solidaridad y unirnos para rechazar la intervención
de los que oprimen a los pueblos. Debemos rechazar
el concepto de Responsabilidad de Proteger, pues lo
que encubre es la violación de la soberanía, en
función de la defensa de intereses neocoloniales.
Sra. Presidenta,
Si se trata de brindar apoyo a un pueblo, hay una
opinión casi unánime sobre la grave violación de los
derechos humanos y el derecho internacional
humanitario por parte del Estado de Israel, a través
de la ocupación de Gaza ¿Entonces, por qué no se
defiende al pueblo palestino y se contribuye
decisivamente a que Palestina se convierta en un
Estado soberano?
Sra. Presidenta,
La cúpula financiera que gobierna el mundo se basa
en el incremento del gasto militar, la especulación
financiera y políticas económicas que fortalecen las
tendencias recesivas que se vienen presentando en el
mundo entero. Esta demoledora realidad genera
guerras, empobrecimiento, destrucción del planeta,
de la soberanía, de los derechos humanos, de los
sistemas democráticos.
Esta es la causa fundamental de los conflictos. Le
toca a las Naciones Unidas aplicar coherentemente y
en beneficio de los pueblos, y no de intereses de
los poderosos, la Carta y demás instrumentos
jurídicos y resoluciones, que, en el correr de los
años, y para beneficio de la humanidad y del
planeta, los Estados soberanos han ido creando.
Muchas Gracias.
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